martes, 6 de septiembre de 2011

Creo que hace rato quería escribir algo para despejarme, pero la verdad lograr ese estado de paz me cuesta bastante.

Como le comentaba hace un rato a mi madre, creo que son meses sin encontrar un momento de paz por la maldita memoria. ¿Y lo peor de esto? Es que no estoy muy lejos de la reprobación. Revisando mis cuadernos guía, he tenido momentos de revelación y "ahora si que empiezo, desde Diciembre del año pasado... DICIEMBRE!!! Y aún no tengo un avance que supere las 10 páginas con respecto a este tema.

Existe la posibilidad de que este sea el último guatazo de mi vida, reprobar la memoria, pero tengo la certeza de que no quiero pegármelo. De verdad no quiero.

DE VERDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAADDDD
¿Y por qué sigo perdiendo el tiempo entonces?

Ya, voy por uno de esos momentos de sinceridad máxima.

Creo que perdí mi capacidad de trabajar. Mucho tiempo en la flojera, en la trampa, en el dejar que otros hicieran por mi la pega que me correspondía. Envidio a los que tuvieron el temple de avanzar por las suyas, yo lo hice a mi manera y creo que este último filtro era el que me tenía que atajar.

En verdad no tiene mucho sentido lo que estoy escribiendo... MENTIRA! Tiene bastante sentido, pero cuesta demasiado asumirlo.

De cualquier manera necesito concentrarme y atreverme. Necesito una arenga y yo creo que el domingo con mi viejo la logro. Pero si no llevo un avance más o menos contundente, me va a penquear más que nunca en la vida. Quizás eso es lo que necesito. Sinceridad y ayuda, y mi viejo me la va a brindar.

Ok. Entonces lo que tengo que hacer es recopilar la información y pedirle a el que me guie mentalmente a través de la dinámica de redacción. Me gustó. Eso voy a hacer. Pero de igual manera mi meta es llegar a las 25 páginas antes de irme a Pichileiro.

Ya weón... ¡A METERLE HUEVOS!

See ya!